
Gracias. robótico sistema por la vida que me regalas a diario, por dejarme digitar en el teclado romances, mentadas y reclamos. Soy maquina; engrane de función predefinida para el manejo de gigantes relojes de tiempo repetido. Sangre hecha a base de ceros, lágrimas virtuales y rizas de tono constante como es el tono de la muerte.






