miércoles, 2 de diciembre de 2009

Misterioso recuerdo de un seño


Estaba parado en un lugar muy oscuro con entorno difuminado apenas visible me di cuenta entonces de que estaba soñando me pesaban los ojos, no sentía las manos. En mi ente no había más que atención en la silueta de ese niño con tes blanca que se parecía a mi reflejo. El no me podía ver o aparentaba no hacerlo, la mía voz se escuchaba en su delicada palabra. Mocoso portador de camisa azul cielo, un overol de mezclilla y zapatos negros como roca o como muerte se encontraba tan solo como si nada hubiese en su alrededor, el sueño comenzó a tomar una forma cuando por un momento perdí atención en la imagen de mi infancia, esa ilusión por fin tenia personajes, escenografía. El infante al cual nombrare Ego se empeso a mover muy lento como desconfiado, tendió su pequeña mano al aire y camino como si alguien la sostuviera. Ego entonces comenzó a invocar atención con una canción que repetía una y otra vez en la oscuridad de la noche soñolienta más sombras y siluetas, se aparecían frente mi visión que pronto mas que un sueño parecía la cotidiana realidad pero jamás cambio la macabra apariencia de ese fantasma ni el semblante de la oscura noche sin estrellas a si que era simple seguir los pasos de Ego que aun seguía con la mano tendida al aire, con los pasos lentos y repitiendo esa melodía que no le podía traer mas que miedo a quien la escuchara.
Seguí entonces a Ego hasta que se detuvo frente a una iglesia de peculiar color esta se teñía de rosa , tenia una fachada tenebrosa como todo lo que ya había visto en ese viaje.
Por primera vez el diabólico chamaco volteo la cabeza para verme pero era como si no me viera a mi, como si viera a la nada que cobijaba mis espaldas pero por Dios que sus pupilas chocaban con la mías a un recuerdo la escena y el frio lame mi pecho. Ego regreso su mirada al frente entro a la iglesia corriendo como retándome a entrar también corri y stravece la gran puerta gothica que era el portal a la casa de Yhave. Dentro del templo me percate de que estaba casi bacía solo estaban el padre otorgando misa, el niño y yo, en las bancas comenzaron a rezar en latín el padre nuestro mientras las voces se enaltecían el niño se convertía en sangre, se derramaba por mis pies recorría la iglesia a una gran velocidad y desaprecia gota a gota cuando la sangre y los rezos desparecieron espere a que todo se calmara, decidí despertar pero tambien me converti en sangre y retorne al pulpito oscuro deonde dormia abri lo ojos y el niño de nuevo estaba parado como roca o cmo muerte y lo segui de nuevo y asi condenado hatsa que comprendiera como salir de tan terrible peadilla.

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